Naturaleza digital y nutrición digital:
Bibliotecas, aprendizaje y los nativos digitales
Los nativos digitales son nacidos y educados en un mundo de tecnologías digitales, según los define Marc Prensky. Es la generación cuya vida entera está rodeada de estas nuevas tecnologías, desde teléfonos celulares, computadoras, videojuegos, etc.
La absorción de tecnología representa una discontinuidad con respecto a las generaciones anteriores, cambia la manera en que los nativos digitales adquieren información, piensan y aprenden.
Prensky distingue esta generación de sus antecesoras al referirse a ellas como “inmigrantes digitales”- aquellos que han adquirido conocimientos digitales pero sin embargo aplican al uso de tecnologías las técnicas y conceptos con los que han sido educados. La diferencia esencial entre éstos y los nativos digitales es justamente la manera en que los nativos incorporan la tecnología a su vida cotidiana.
Los nativos digitales como buscadores de información
Los nativos digitales están condicionados por el entorno tecnológico digital a esperar respuestas inmediatas a sus requerimientos de información. Prefieren el acceso variado, no linear, imágenes por sobre el contenido textual, y pueden estar inmersos en varias acciones a la vez: “tareas múltiples”. Son impacientes, exigen respuestas y satisfacción inmediata, y son altamente adaptables, capaces de usar un amplio rango de tecnologías para cubrir sus necesidades.
La disponibilidad instantánea de información en Internet ha generado preocupación acerca de la capacidad de los nativos digitales de recibir y evaluar fuentes de información apropiadas, considerar el uso de otras fuentes aparte de las de Internet, y aplicar la información obtenida de manera apropiada. Debido a ello, han surgido distintas opiniones y discusiones acerca de la propiedad intelectual y el plagio. Estudiantes de la generación digital esperan libres derechos de uso, modificación y traspaso de la información con la que entran en contacto, más allá de la fuente de propiedad.
Diversos estudios se han centrado en un cambio clave en el uso de bibliotecas que hace esta generación. La gran mayoría de los estudiantes, según informes de OCLC (“College Students’ Perceptions of Libraries and Informations Resources”) utilizan los buscadores de información de Internet como primer fuente. Ellos consideran esta información tan confiable como aquella obtenida en bibliotecas, y en algunos casos incluso más.
Los nativos digitales y las bibliotecas
Las prácticas de provisión de información de las bibliotecas no han podido mantenerse a tono con los nativos digitales. Por ello es que la red resulta tanto más fácil y conveniente que las bibliotecas para acceder a información.
Existe un argumento válido de los bibliotecarios acerca de la calidad de la información que ellos proveen en contraste con la que se encuentra en la red. Los buscadores de Internet, por ejemplo Google, ofrecen cantidades masivas de información, pero poco hacen para organizar o clasificarla de manera significativa, y menos para determinar su validez. Las bibliotecas también proveen material no disponible en Internet, como por ejemplo material protegido por derechos de autor, material impreso, etc.
El dilema surge entre la conveniencia de acceso por un lado, y la calidad ofrecida por el otro. Buscar material en bibliotecas requiere conocimientos previos, y muchos nativos digitales consideran el acceso más exigente, por ende menos útil. La conveniencia está mejor valuada que la calidad de la información.
Internet no supone la presencia de un bibliotecario ni requiere la mediación de una biblioteca. Los buscadores de Internet pueden asemejarse más a “entidades bibliotecarias” al ofrecer un rango de contenidos y vínculos tanto a Internet como a material electrónico subscripto a través de servicios como Google Scholar. Éstos recrean el rol del bibliotecario al ofrecer herramientas y técnicas para mejorar los resultados de la búsqueda.
La biblioteca y su nutrición digital
Con cada avance en contenido y capacidad tecnológica se ha incrementado el esfuerzo de las bibliotecas en incrementar la conveniencia para sus usuarios. Sin embargo, hay que tener en cuenta que ninguna biblioteca sirve a las necesidades de una sola generación, sino que necesita adaptar sus servicios y recursos a su amplio rango de usuarios. Asumir que todos tienen el mismo nivel de sofisticación tecnológica puede marginar sectores de la comunidad.
Se están adoptando técnicas innovadoras para conseguir una actualización de las bibliotecas con respecto a la Web 2.0, un concepto conocido como “Libraries 2.0” (bibliotecas 2.0). Algunas de sus aplicaciones son blogs, temarios interactivos y participativos con base en Internet, etc. Los fundamentos de “Libraries 2.0” son el estar disponible en cualquier lugar y momento, no tener barreras, mayor exposición (gracias a la Web), e invitar a la participación y contribución de los usuarios.
Para articular estos principios a la oferta de servicios, se ha sugerido que el sistema ofrezca a los estudiantes buscadores de Internet para el material de la biblioteca más simples y flexibles. La colaboración entre bibliotecas, OCLC y Google para proveer vínculos a material escolar y académico a través de Google Scholar es una iniciativa positiva.
En el futuro las redes bibliotecaria podrían verse y actuar más como una interfaz de redes sociales (como MySpace), ofreciendo a sus usuarios oportunidades para compartir opiniones y personalizar los servicios bibliotecarios.
Algo importante es el concepto de una biblioteca digital disponible a través de múltiples fuentes y dispositivos. Una de las mayores fortalezas del concepto está en localizar recursos y herramientas bibliotecarias, como guías de búsqueda, en sistemas donde los estudiantes son más propensos a necesitarlas. Así se desarrollarían servicios adaptados especialmente, para cubrir necesidades específicas.
En cuanto a las bibliotecas en sí (su espacio físico), ya se observan cambios hacia el desarrollo de facilidades más atractivas para los jóvenes. Algunas cuentan ya con diferentes aplicaciones de software y espacios adaptados para el trabajo en colaboración, demostrando así flexibilidad en su accesibilidad.
Los Nativos Digitales de Hong Kong
Gran parte de la discusión acerca de los servicios bibliotecarios para la generación digital se origina y se centra en Estados Unidos. Es interesante analizar si este estereotipo se traslada a una cultura y una tradición completamente diferente, como por ejemplo la de Hong Kong.
El Gobierno de Hong Kong alienta el uso de la información tecnológica a través de su estrategia conocida como “Digital 21” ya que, por ejemplo, la penetración de Internet de banda ancha y del uso de teléfonos celulares son de las mayores del mundo.
Diversos estudios han determinado que en Hong Kong se vive una adicción a Internet entre los adolescentes. Éstos incluso han creado un nuevo lenguaje, un híbrido entre el inglés y el chino, para enviar mensajes de texto por celular.
Las bibliotecas académicas de Hong Kong están dando sus primeros pasos hacia los servicios de “Library 2.0”, utilizando servicios como blogs bibliotecarios, conexión con los usuarios, contenidos multimedia, e invirtiendo en mejorar las facilidades para crear entornos de estudio más flexibles.
Sin embargo los cambios son lentos y aún puede decirse que las bibliotecas en Hong Kong todavía funcionan como instituciones típicas más que como actoras activas en el proceso de enseñanza y aprendizaje.
Conclusión
Las bibliotecas académicas hoy en día compiten con buscadores de información más sofisticados y accesibles como Google y Yahoo. Esto genera debates acerca de la calidad del contenido hallado en Internet y la habilidad de los estudiantes para evaluar y aplicar la información de manera correcta.
Los estudiantes de hoy en día muestran pasión por Internet y contenidos digitales. Es por ello que el gran desafío de las bibliotecas, si quieren adaptarse y no pasar a ser instituciones antiguas, es flexibilizarse y responder mejor a los cambios, a las necesidades de sus usuarios. Estar centrado en los usuarios significa tener una oferta más simple, reducir los obstáculos entre el usuario y la información al máximo, proveer servicios de manera más interactiva, personalizada y participativa.
El futuro de las bibliotecas está en considerar la manera en la que apelan a los estudiantes, en focalizarse en el desarrollo de servicios acorde con las preferencias de éstos. En lugar de competir con la tecnología, las bibliotecas deberían poder aprender de ella para rediseñar sus servicios. Sería conveniente identificar las razones para usar una biblioteca en lugar de Internet, qué es lo que tienen para ofrecer que Internet no. Así surgirán oportunidades para nutrirse de un entorno digital que ofrece el tipo de servicios que los Nativos Digitales valoran.
Fuente: Michael Robinson (Bibliotecario institucional, The Hong Kong Institute of Education) en Digital Nature and Digital Nurture: Libraries, learning and the digital native